Mundo de Piratas

Asaltos

piratas

Tortugas

piratas

Gallinas

piratas

Torres

piratas

Griegos

piratas

Rodeada

piratas

Esclavos

piratas

Continúa

piratas

Lenguaje

piratas

Ganchos

piratas

Espera

piratas

Tabaco

pirata y tabaco


Los piratas y las gallinas

Animales abandonados por los españoles

Animales de granja en la isla

 

gallinas y piratas

Animales abandonados

Los españoles y otros europeos, en sus muchos intentos de colonizar nuevos territorios dejaron muchos animales abandonados aunque fracasasen las nuevas colonias.

Estos se criaban solos en las praderas y bosques de las islas: vacas, cerdos, gallinas, conejos, etc.

Disponer de gallinas, suponía disponer de carne fresca y huevos en cualquier momento. Haciendo que la dieta de los piratas fuera más variada.

Animales de granja criados salvajes

Abandonados y criados salvajes


En algunas islas como Ej.. La Española en la cual una Orden Real obligó a los pobladores a reagruparse y a abandonar una zona de la isla. En estos territorios quedaron en el campo libres animales que se habían escapado o fueron abandonados.

En estas zonas que habías sido abandonada por los españoles, se podían encontrar animales de granja que se desplazaban libremente de un lugar a otro.

Estos animales se habían reproducido y criados salvajes, como ovejas, cabras, cerdos, gallinas, conejos, etc.

Las gallinas y los piratas

Las aves y los piratas


Las gallinas eran unos de los animales de granja muy apreciados ya que les permitía disponer de huevos frescos y de esta manera variar un poco la dieta.
El cocinero y su ayudante eran los encargados de vigilar la despensa y el cuidado de las aves.  Las alimentaba  y se encargaban de que se mantuviesen vivas y sanas.

De esta manera cuando lo necesitaban recogían sus huevos y los cocinaban en ocasiones, aunque en otras se los tomaban semicrudos.


El hambre de los piratas y las galletas

Obligados a comer unas galletas bastante asquerosas

Si se les acababa la comida en el barco, la situación podía ser desesperada.  

Si no se daba el caso y no encontraban comida fresca, tenían que recurrir a unas galletas secas bastantes repugnante en las que solían anidar gusanos. Esto les obligaba a sacudirlas para que cayeran y mojarlas si había suficiente agua.

Tal era el asco que les daba sólo verlas, que procuraban comerlas a oscuras para no ver los asquerosos gorgojos que había en su interior.

 

Otros temas de interes: Fortalezas, Barcos, Tesoros y Museos de Piratas